Cuidado dental: cómo cepillarte bien y evitar caries
Salud bucal4 de octubre de 20264 min de lecturaPor Samuel
Tus dientes necesitan cuidado diario. Con unos hábitos sencillos puedes evitar caries, mal aliento y problemas en las encías.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades bucodentales, como las caries y las enfermedades de las encías, están entre las más extendidas del mundo, y la mayoría se pueden prevenir con buenos hábitos. Cuidar la boca no es solo una cuestión de sonrisa: también influye en cómo comes, hablas y te sientes.
Cómo cepillarte bien
- Cepíllate dos veces al día, durante dos minutos cada vez, como recomienda la Asociación Dental Americana (ADA).
- Usa una pasta con flúor y un cepillo de cerdas suaves.
- Inclina el cepillo unos 45 grados hacia la encía y haz movimientos suaves, cortos y circulares.
- Limpia todas las caras de los dientes: por fuera, por dentro y la superficie con la que masticas.
- Cepilla también la lengua con suavidad.
- No frotes con fuerza: cepillarte duro puede dañar el esmalte y lastimar las encías.
Al terminar, escupe el exceso de pasta y no te enjuagues mucho, para que el flúor siga actuando sobre los dientes.
No olvides el hilo dental
El cepillo no llega a los espacios entre los dientes, donde se acumulan restos de comida y placa bacteriana. Usa hilo dental o cepillos interdentales una vez al día. Desliza el hilo con suavidad hacia arriba y abajo, formando una "C" alrededor de cada diente, sin clavarlo en la encía.
Cuida lo que comes y bebes
Las caries aparecen cuando las bacterias de la boca convierten el azúcar en ácidos que dañan el esmalte. Por eso importa menos la cantidad total de azúcar que la frecuencia con la que la consumes: picar dulces todo el día es peor que comer un postre después de la comida. Limita las gaseosas, los jugos azucarados y los caramelos pegajosos, y cepíllate después. El agua, las frutas, las verduras y los lácteos como el queso ayudan a proteger tus dientes.
Cambia tu cepillo a tiempo
La ADA recomienda reemplazarlo cada tres o cuatro meses, o antes si las cerdas se ven abiertas o desgastadas, porque un cepillo gastado limpia menos. Cámbialo también después de una enfermedad con infección en la boca o la garganta, y no lo compartas con nadie.
Visita al dentista
Acude al dentista al menos una vez al año, o con la frecuencia que él te indique. Las revisiones permiten detectar caries pequeñas antes de que duelan y hacer limpiezas que el cepillado no logra. Ir a tiempo suele ser más barato y menos molesto que esperar al dolor.
Los más pequeños
Los niños necesitan ayuda con el cepillado hasta que sean capaces de hacerlo bien solos. Según la ADA, hasta los tres años se usa una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz, y de los tres a los seis años, del tamaño de un guisante. Se debe supervisar que no la traguen.
Hábitos que dañan tus dientes
- Fumar y usar vapeadores: aumentan el riesgo de enfermedad de las encías y de otros problemas en la boca.
- Morder hielo, tapas, lápices o abrir envases con los dientes.
- Ir a dormir sin cepillarte.
Cuándo consultar
Pide una cita si tus encías sangran con frecuencia, si tienes dolor de muela, sensibilidad intensa, manchas oscuras en los dientes o mal aliento que no mejora. Si aparece hinchazón en la cara o fiebre junto con dolor dental, busca atención urgente.
Mitos sobre los dientes
- "Si no duele, no hay problema." Las caries al principio no duelen, por eso son importantes las revisiones.
- "Cepillar más fuerte limpia mejor." Lo que limpia es la técnica y el tiempo; la fuerza solo desgasta el esmalte y lastima las encías.
- "El azúcar es lo único que causa caries." Influyen también la placa que no se retira y la frecuencia con que comes y bebes cosas dulces o ácidas.
- "Los dientes más blancos son los más sanos." El color depende de muchos factores; unos dientes sanos pueden ser un poco amarillentos de forma natural.