Mitos y verdades sobre las vitaminas
Las vitaminas son esenciales, pero tomar más no siempre es mejor. Aclaramos lo que sí y lo que no.
Mito: necesitas suplementos para estar sano
La mayoría de las personas sanas obtiene las vitaminas que necesita de una alimentación variada con frutas, verduras, cereales, legumbres y proteínas. Los suplementos no reemplazan una mala alimentación.
Verdad: a veces sí hacen falta
Hay casos en que un profesional puede recomendarlos: el ácido fólico antes y durante el embarazo, la vitamina B12 en personas con dieta vegana, o la vitamina D cuando hay deficiencia comprobada. Lo importante es que los indique un médico.
Mito: la vitamina C evita los resfriados
Las revisiones de Cochrane concluyen que tomar vitamina C de forma regular no reduce la frecuencia de resfriados en la población general. En algunos casos puede acortar un poco su duración, pero no es una protección mágica.
Verdad: el exceso puede hacer daño
Las vitaminas liposolubles, como la A y la D, se acumulan en el cuerpo y en dosis altas pueden causar problemas. Los suplementos no son inofensivos solo por ser "naturales".
Qué hacer en la práctica
- Come variado y con colores distintos en el plato.
- No te automediques con dosis altas.
- Consulta a un médico antes de tomar cualquier suplemento, sobre todo si tomas otros medicamentos.
Fuentes: Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH); Cochrane (vitamina C y resfriado común).